AQUELLOS VERSOS ÁUREOS
Esos VERSOS AUREOS constituyeron la arquitectura moral de la antigua escuela pitagórica de Crotona, en la Magna Grecia.
Se recitaban allí colectivamente, al compás de la lira, a la salida del sol, y al ponerse el astro del día. Constituían el tema básico de la meditación de los pitagóricos durante las introspecciones de la jornada. Y en la auto-discriminación nocturna, al analizar los actos del día, confrontaban los afiliados a la escuela los actos cumplidos con la Áurea línea de conducta diseñada en las distintas etapas de formación interna que los didácticos "Versos", como norma y actitud moral, tendían a presidir y siempre a ejemplizar.
Constituían por tanto, la línea insobornable de conducta, la razón y la guía de aquella institución modélica. Cada una de las cuatro etapas que estructuraban el sistema completo del instituto pedagógico, tenía por divina la fracción correspondiente de los versos, así como su exégesis y comentarios de tipo creador servían de base a una de las más interesantes modalidades de la formación del educando.
De esta práctica discriminativa y comentada, se derivaba otro de los grandes resortes éticos y estéticos de la enseñanza; la constante amplitud de su ámbito asimilativo, su contagio y su estímulo creciente a través del diálogo, la exposición y la controversia amigable entre los pitagóricos.
Respecto a sus claves ocultas, progresivamente se iban confiando al alumno, a medida de su merecimiento y comprensión. E las últimas etapas de ese ejemplar sistema pedagógico, los Versos Áureos eran ya vida e identificación, plegaria íntima,-razón culminada, constancia de arquetipo, ritmo, desenvolvimiento, elegancia y perfección. Porque la vida toda de los pitagóricos giraba en torno a ese eje de oro.
Esa joya ética y lírica que son los Versos Áureos, ha llegado a nosotros merced a los últimos destellos de la escuela pitagórica de Alejandría y de Atenas, en los primeros siglos de nuestra era.
Los más adelantados discípulos del maestro y más tarde sus sucesores tuvieron por costumbre realizar sus propios comentarios a tales versos y ofrecer, como alimento espiritual de superación y como norma de conducta, sus propios comentarios a esos tradicionales poemas gnómicos.
VERSOS ÁUREOS
Honra ante todo a los dioses inmortales según establece la ley. Respeta la palabra dada.
Honra luego a los héroes glorificados y consagra por fin a los genios terrestres, rindiéndoles también debido culto.
Honra a tu padre, a tu madre y a tus próximos parientes.
Escoge por amigo al más destacado en virtud, atiende sus dulces advertencias, y aprende de sus ejemplos.
Discúlpale sus faltas mientras puedas, evitando todo juicio severo; ya que lo posible se halla cerca de lo necesario. Sé razonable. Acepta las cosas como son. Acostúmbrate a vencerte. Se sobrio en el comer, activo y casto. Nunca cometas actos deshonestos de los que puedas luego avergonzarte, ni en privado ni en público. Ante todo, respétate a ti mismo.
Observa la justicia en acciones y palabras. Nunca te comportes sin regla ni razón. Piensa que el Hado ordena a todo morir,
y que las pruebas de la vida vienen por voluntad divina.
Sea adversa o favorable, alégrate siempre de tu suerte, más trata con noble tesón de mejorarla.
Piensa que el destino es más benévolo para los buenos que comprenden y a sus designios se ajustan.
Mucho se habla y mucho se enjuicia sobre diversos temas.
No los acojas con admiración ni tampoco los rechaces. Más si advirtieres que el error triunfa, ármate de paciencia y de dulzura.
Observa estas razones en toda circunstancia: Que nadie te induzca con palabras o actos a decir o hacer lo que no te corresponda.
De insensatos es hablar y obrar sin premeditación. Consulta, delibera y elige la más noble conducta. Trata de edificar sobre el presente
lo que ha de ser realidad futura.
No alardees de lo que no entiendas, pero aprende siempre y en toda circunstancia, y la satisfacción será su resultado.
Jamás descuides la salud del cuerpo.
Dale con mesura comida, bebida, ejercicio y descanso, ya que armonía es todo aquello que no perjudica. Habitúate a vivir sencilla y pulcramente. Evita siempre provocar envidia. No realices dispendios excesivos como aquéllos que ignoran la medida de lo bello. No seas avaro ni mezquino, y elige en todo un justo medio razonable.
No te empeñes en hacer lo que pueda perjudicarte. Reflexiona bien antes de obrar.
No permitas que cierre el dulce sueño tus párpados sin analizar las acciones del día.
¿Qué hice? ¿En qué falté? ¿Qué deje de hacer que debiera haber hecho?
Y si en el examen hallas falta, trata de enmendarte; mas si has obrado bien, regocíjate de ello.
Ahora abstente de carnes, que hemos prohibido en las purificaciones. Libera poco a poco tu alma, discierne lo justo, y aprende el significado de las cosas.
Deja que te conduzcan siempre la inteligencia soberana. Y cuando emancipado de la materia seas recibido en el éter puro y libre,
vencerás como un dios a la muerte con la inmortalidad.
"HECHOS CONCRETOS A BASE DE TRABAJO Y SERVICIO, LOGRARÁN QUE LA HERMANDAD DE LA GFU PERMANEZCA UNIDA SIEMPRE. BUENOS SON LOS GRUPOS DE DISCUSIÓN PORQUE AHÍ PODEMOS CONOCERNOS E INTERCAMBIAR IDEAS, PERO EN VEZ DE DISCUTIR PONGAMOS ESA ENERGÍA A TRABAJAR, A CONSTRUIR, A EDIFICAR Y VERÁN LA SOLIDÉS QUE PODEMOS ADQUIRIR COMO INSTITUCIÓN, YA QUE EL SERVICIO UNE Y NOS FORTALECE"
"ESE ES EL ÚNICO SECRETO PARA LA "UNIFICACIÓN, NO HAY MÁS"
"ES MEJOR HACER CENTROS DE ESTUDIOS ABIERTOS PARA TODA LA HUMANIDAD, QUE INDIGESTARNOS CON SOPA DE LETRAS"
¡PARA LA PRÓXIMA PUBLICACIÓN, ESPERAMOS VER MUCHOS CENTROS DE ESTUDIOS FUNCIONANDO!
CSP